Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de marzo de 2012

dpoem**

Podría escribir los versos más tristes esta noche.
Podría...y ¿por qué no?
Quizás no son versos
pero salen del corazón.
I'm damned if I do ya,
damned if I don't.
Eso lo resume todo,
pero todo sin sentido quedó.
Pensé que era la salida.
No me preguntes la razón
que la razón no es para los necios,
y, si no es necio, ¿qué soy yo?
Aunque no lo parezca
sigo viva en esta desazón,
porque, aunque tu no lo sepas,
desazón, sin tí, soy yo.



I'm with you - Avril Lavigne

jueves, 19 de mayo de 2011

fluentpoetry**

1ª parte. Acto 4º. Escena II.

Doña Inés:

Callad, por Dios, ¡Oh! don Juan,
que no podré resistir
mucho tiempo sin morir
tan nunca sentido afán.

¡Ah! Callad, por compasión;
que oyéndoos, me parece
que mi cerebro enloquece
y se arde mi corazón.

¡Ah! Me habéis dado a beber
un filtro infernal sin duda,
que a rendiros os ayuda
la virtud de la mujer.

Tal vez poseéis, don Juan,
un misterioso amuleto,
que a vos me trae en secreto
como irresistible imán.

Tal vez Satán puso en vos
su vista fascinadora,
su palabra seductora,
y el amor que negó a Dios.

¿Y qué he de hacer, ¡ay de mi!,
sino caer en tus brazos,
si el corazón en pedazos,
me váis robando aquí?

No, don Juan, en poder mio
resistirte ya no está;
yo voy a ti, como va,
sorbido al mar ese río.

Tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan,
y tu aliento me envenena.

¡Don Juan! ¡Don Juan! Yo lo imploro
de tu hidalga compasión:
o arráncame el corazón,
o ámame, porque te adoro.



Je ne veux pas tomber amoreuse de toi. Je sais qu'il est impossible. Mais je veux profiter un 'tit peu plus de toi. Un peu seulement. Et vite.

lunes, 17 de enero de 2011

Cuántasveces...**

Inexplicable cómo te agarraste a mi. Aún cuando yo quise borrarte. Aún cuando yo quise evitarte. Apareciste. Sonreíste. Y mi plan llegó a su fin.

Fuiste ese golpe que te da el corazón cuando reconoce algo importante. Creo que lo seguirás siendo durante mucho tiempo. Fuiste inesperado, surgiste de la nada, pero como si siempre hubieras estado a mi lado.

Y no me gusta recordar. Pero recuerdo cada momento, y si cierro los ojos estoy en él, da igual el tiempo que haya pasado. Y se me ponen los pelos de punta al recordar cada vez que estuvo a punto, con cada sonrisa y con cada lágrima, con cada canción y con todas las veces que me acosté debajo de tu ventana. Con todas las oportunidades y las señales que no supe aprovechar. Todo. Grabado en mi piel con tinta invisible.

Eres mi droga, y jamás te he probado. Eres el sueño que siempre he soñado, pero que nunca se hará realidad.

Y no me gusta enamorarme. Pero no pude evitarlo. No podía evitar sonrojarme cuando me dabas la mano o me cogías de la cintura, aún a sabiendas de que no significaba nada. Caí en la tentación de cruzar la línea. Te llevo dentro. Sin quererlo. Sabiendo que no está bien. Pero todavía me haces sonreír.

Inexplicable cómo te agarraste a mi, aún cuando te habías ido.
Y pensé que te había olvidado,
que había curado lo herido.
Pero me miraste.
Y supe que había perdido.



Carlos Siles & Zahara - Cuántas veces habré intentado que juegues conmigo

lunes, 22 de febrero de 2010

Cenicienta...**

Después de cuatro años, este es el primer amago de poesía que escribo. Y digo amago, porque cuatro años son mucho polvo que cubre el departamento de poesía de mi mente. Los funcionarios son iguales en la vida real que en mi cabeza (estas son las secuelas de ver muchos capítulos de "Erase una vez el cuerpo humano"), muchas vacaciones pero cuando dicen de ponerse serios, Dios nos coja confesados.

En resumen, después de cuatro años, aquí va el nuevo. Una patochada, pero por lo menos algunos versos riman. Sólo espero que el que era conselleiro de cultura en 2006 no lea esto.



Corre Cenicienta,
ponte tu mejor vestido,
que la vida te espera
y tu sonrisa aún no se ha ido,

antes de que sea tarde,
de que todos hayan partido,
a tus zapatos, aunque arden,
no los alcanzará el olvido.

Corre Cenicienta,
que te sobran los motivos,
corre aunque te quedes
sin aliento en el camino,

te espera la carroza
que te llevará al destino,
a ese lugar que adoras,
donde nada es dañino.

Corre Cenicienta
y sonríe como si nada hubiera sido,
corre más rápido y afloja
los cordeles del destino.

Espera Cenicienta,
¿Qué te habías creído?
¿Que todo sería fácil,
y que nada estaría perdido?

Pobre Cenicienta, estaba cegada
por tanto brillo y la esperanza,
pudo ver sin tardanza
que esa partida ya estaba ganada,
no por ella, sino por la añoranza.




Detektivbyrån - Om du möter varg